Júbilo en la iglesia venezolana: El papa aprueba la canonización de la beata Carmen Rendiles

El papa Francisco aprobó este lunes la canonización de la beata venezolana madre Carmen Rendiles Cisneros, fundadora de la congregación Siervas de Jesús.
La caraqueña Carmen Elena Rendíles Martínez nacida el 11 de agosto de 1903, será la primera venezolana en llegar a los altares de la iglesia católica. Junto al beato Dr. José Gregorio Hernández serán los primeros santos del país.
Los restos de la beata reposan en el Colegio Belén de Los Palos Grandes en Caracas. Este lunes se realizará una misa de celebración en la casa de Las Ciervas de Jesús en el centro de la capital.

EL MILAGRO
Según el testimonio presentado a la comisión investigadora que llevaba la causa de la Madre Carmen, en mayo del año 2003, la doctora cirujana Trinette Duran de Branger se encontraba practicando una operación en el Hospital Miguel Pérez Carreño de Caracas. Durante la cirugía, un cable sin protección se desprendió de la mesa quirúrgica, alcanzando el brazo de la galena, lo que le ocasionó una fuerte descarga eléctrica que quemó su guante y afectó tres dedos de su mano.
A partir de ese momento la doctora Branger padeció de fuertes e incesantes dolores y una posterior inmovilidad en el miembro y los dedos. Luego de más de dos decenas de visitas a diversos facultativos, sin encontrar solución a la afección, se le recomendó a Branger practicarse una operación para mejorar su calidad de vida.
Previo a la cirugía, que estaba pautada para el 18 de julio de ese mismo año, la paciente decidió acercarse a la capilla del Colegio Belén que atienden las Hermanas de la Congregación Siervas de Jesús, y lugar en el que yacen los restos de la Madre Carmen, para orar por la sanación de su brazo.
Una vez allí, la religiosa María San Luis, hermana de sangre de Madre Carmen, se acercó a Branger y le preguntó la razón de su visita y luego la invitó a una habitación, en la cual Madre Carmen descansaba en vida.
El testimonio de Branger cuenta que en esa sala observó un cuadro de la religiosa del cual repentinamente surgió un rayo de luz que entró por su cabeza y recorrió su brazo, hecho que le ocasionó la pérdida del conocimiento por unos instantes.
Al despertar el brazo había sido completamente sanado, al punto que dejó de utilizar inmediatamente la férula y no tuvo que practicarse la cirugía pautada.
Fue el relato de la doctora y de sus médicos tratantes con los que se logró que el 19 de diciembre de ese mismo año, el Papa Francisco anunciara la beatificación de la religiosa, quien desde el 9 de marzo de 1995 inició el proceso de canonización que fue reconocido en el año 2013, cuando el máximo representante de la iglesia católica le otorgara el título de Venerable por sus "virtudes heroicas".
UNA VIDA DE ENTREGA
Carmen Elena Rendiles Martínez nació en Caracas el 11 de agosto de 1903. Fue criada en un hogar de profundas raíces y prácticas cristianas.
Desde muy corta edad mostró afinidad por la vida religiosa, sin embrago, por haber nacido sin el brazo izquierdo, sufrió rechazo en varias congregaciones, pues para la época las discapacidades físicas eran vistas como una limitación.
En 1927 logró entrar a la Congregación francesa de las Hermanas Siervas de Jesús y años más tarde fue trasladada al país galo donde se encargó de las aspirantes a novicias.
En 1965 como Madre General fundo la Congregación del mismo nombre, independiente de las siervas de Jesús de Francia, etapa en la que fundo varios colegios y casas en Carcas y el interior del país.
Llevó una vida de total entrega a su trabajo religioso, siguiendo al pie de la letra los votos que hizo al ordenarse como religiosa. Y fue una líder para las hermanas a su cargo.
Rendiles falleció el 9 de mayo de 1977 a causa de una gripe. Sus restos fueron sepultados en la iglesia del Colegio Belén donde también se levantó para ella un pequeño museo que guarda y exhibe sus pertenencias.